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Leyenda
de San Brendan (San Brandán)

San Brendan de Ardfert y Clonfert
(San Brandán, en su acepción española), también
conocido como Brendan el Viajero, nació en 484 en Ciarraighe
Luachra, cerca de la ciudad de Tralee, en el condado de Kerry,
Irlanda y murió en 577 en Enachduin, hoy Annaghdown. Fue
bautizado por el Obispo Erc en Tubrid, cerca de Ardfert. Durante
cinco años fue educado por Santa Ita, "la Brigid de
Munster" y terminó sus estudios bajo San Erc, quien
le ordenó sacerdote en 512. Entre los años 512 y
530 San Brendan edificó celdas monásticas en Ardfer
y en Shanakeel o Baalynevinoorach, al pie de Brandon Hill. Fue
desde aquí de donde partió en su famoso viaje a
la Tierra de las Maravillas. Los antiguos calendarios irlandeses
celebran el 22 de marzo una festividad especial para la "Egressio
familiae S. Brendani". San Aengus Culdee, de finales del
siglo VIII, invoca en su letanía a "los sesenta que
acompañaron a San Brendan en su búsqueda de la Tierra
Prometida". Evidentemente, la historia del viaje de siete
años se extendió y muy pronto multitud de peregrinos
y estudiantes afluyeron a Ardfert. De esta manera, en pocos años,
se crearon muchas casas religiosas en Gallerus, Kilmalchedor,
Brandon Hill y en las islas Blasquet, con el fin de satisfacer
los deseos de aquellos que buscaban la guía espiritual
de San Brendan.
Una vez instituida la Sede de Ardfert, San Brendan se trasladó
a Thomond, donde alrededor de 550 fundó un monasterio en
Inis-da-druim (hoy isla de Coney, condado de Clare), en la actual
parroquia de Killadysert. Viajó a Gales y de allí
a Iona, habiendo dejado en Kilbrandon (cerca de Oban) y Kilbrennan
Sound las huellas de su celo apostólico. Después
de su misión de tres años en Gran Bretaña,
regresó a Irlanda, donde siguió trabajando en varias
partes de Leinster, especialmente en Dysart (Condado de Kilkenny),
Killiney (Tubberboe) y Brandon Hill. Fundó las Sedes de
Ardfert y de Annaghdowny, erigió iglesias en Inchiquin,
condado de Galway y en Inishglora, condado de Mayo. Su fundación
más célebre fue Clonfert, en 557, nombrando a San
Moinenn como Prior y director. San Brendan fue enterrado en Clonfert
y su festividad se celebra el 16 de mayo.
El viaje de San Brendan
San Brendan pertenece al glorioso período de la historia
de Irlanda en el que la isla, recién convertida al Cristianismo,
envió a sus primeros mensajeros de la Fe hacia el continente
y a los pueblos del mar. Por lo tanto, quizás es posible
que las leyendas que circulaban en el siglo IX y escritas a partir
del siglo XI, tuvieran como base el viaje por mar cuyo destino
no puede ser precisado. Estas aventuras fueron llamadas "Navigatio
Brendani", el viaje o el errar de San Brendan, aunque no
existe ninguna prueba histórica de tal viaje. Se dice que
Brendan partió en busca del mítico Paraíso
en compañía de unos monjes, cuyo número varía
de los 18 a los 150. Después de un largo viaje de siete
años alcanzaron la "Terra Repromissionis" o el
Paraíso, la tierra más hermosa con la vegetación
más frondosa. La narración ofrece un amplio abanico
interpretativo de la posición geográfica de esta
tierra, así como del escenario de la leyenda de San Brendan.
En una carta marítima de Cataluña (1375) es ubicada
no muy lejos del oeste meridional de Irlanda. Sin embargo, en
otras cartas se identifica con las "Islas Afortunadas"
de los antiguos y se coloca hacia el sur. Así, en el mapamundi
de Herford se sitúa entre las Islas Canarias (principios
del siglo XIV) y es sustituida por la isla de Madeira en la carta
de Pizzigani (1367), en la carta de Weimar (1424), y en la carta
de Beccario (1435). A medida que aumentó el conocimiento
de esta zona se pensó en un lugar más allá
del océano. En el globo de Martin Behaim se encuentra a
60 grados al oeste del primer meridiano y muy cerca del Ecuador.
Los habitantes de Hierro, Gomera, Madeira y de las Azores afirmaron
a Colón que a menudo veían la isla y lo continuaron
aseverando hasta mucho después. A finales del siglo XVI
el fracaso en encontrar la isla llevó a los cartógrafos
Apianus y Ortelius a situarla una vez más en el océano
al oeste de Irlanda. Finalmente, a principios del siglo XIX, la
creencia en la existencia de la isla fue completamente abandonada.
Pero pronto surgió una nueva teoría sostenido por
aquellos investigadores que reclamaban para Irlanda la gloria
del descubrimiento de América, a saber, MacCarthy, Rafn,
Beamish, O'Hanlon, Beauvois, Gafarel, etc. Todo esto, en detrimento
de los hombres del norte que habían descubierto una región
al sur de Vinland y la Bahía de Chesapeake llamada "Hvitramamaland"
(Tierra de los Hombres Blancos) o "Irland ed mikla"
(Gran Irlanda) y de la tradición de los indios de Shawano
(Shawnee) que afirmaban que antiguamente Florida fue habitada
por una tribu blanca que disponía de instrumentos de hierro.
Como el propio Brendan señala, sólo visitando el
continente occidental, podría haber llegado a conocer los
extraños animales y plantas descritos en la leyenda. Aunque
por otro lado, pronto se dudó del valor narrativo de la
historia del descubrimiento. Honorio de Augsburgo declaró
que la isla había desaparecido, Vincent de Beauvais negó
la veracidad de todo el peregrinaje y los Bolandistas no lo reconocieron.
Los geógrafos Alexander von Humboldt, Peschel, Ruge y Kretschmer
catalogaron la historia entre las leyendas geográficas,
de interés para la historia de la civilización pero
no para ser consideradas seriamente desde el punto de vista de
la geografía. La narración más antigua de
la leyenda es en latín, "Navigatio Sancti Brendani"
y pertenece al siglo X o XI. La primera traducción al francés
data de 1125 y desde el siglo XIII la leyenda aparece en las literaturas
de los Países Bajos, Alemania e Inglaterra. Hardy ofrece
una lista de los numerosos manuscritos en "Descriptive Catalogue
of Materials Relating to the History of Great Britain and Ireland"
(Londres, 1862), I, sqq 159. Han sido publicadas ediciones por
Jubinal, "La Legende latine de S. Brandaines avec une traduction
inedite en prose et en poésie romanes" (París,
1836); Wright, "St. Brandan, a Medieval Legend of the Sea,
in English Verse, and Prose" (Londres, 1844); C. Schroder,
"Sanct Brandan, ein latinischer und drei deutsche Texte"
(Erlangen, 1871); Brill, "Van Sinte Brandane" (Gronningen,
1871); Francisque Michel, "Les Voyages merveilleux de Saint
Brandan a la recherche du paradis terrestre" (París,
1878); Fr. Novati, "La Navigatio Sancti Brandani in antico
Veneziano" (Bérgamo, 1892); E. Bonebakker, "Van
Sente Brandane" (Amsterdam, 1894); Carl Wahland ofrece una
variada relación de literatura sobre el tema y sobre la
antigua traducción francesa en prosa en "Brendan's
voyage" (Upsala, 1900), XXXVI-XC.
Beamish, The Discovery of America (1881), 210-211; O'Hanlon, Lives
of the Irish Saints (Dublin, 1875), V, 389; Peschel, Abhandlungen
zur Erd- und Volkerkunde (Leipzig, 1877), I, 20-28; Gaffarel,
Les Votages de Saint Brandan et des Papœ dans l'Atlantique
au moyen age in Bulletin de la Societé de Géographie
de Rochefort (1880-1881), II, 5; Ruge, Geschichte des Zeitalters
der Entdeckungen (Leipzig, 1881); Schirmer, Zur Brendanus Legende
(Leipzig, 1888); Zimmer, Keltische Beiträge in Zeitschrift
für deutsches Altertum und deutsche Litteratur (1888-89),
33; Idem, Die frühesten Berührungen der Iren mit den
Nordgermanen in Berichte der Akademie der Wissenschaft (Berlin,
1891); Kretschmer, Die Entdeckung Amerikas (Berlin, 1892, Calmund,
1902), 186-195; Brittain, The History of North America (Philadelphia,
1907), I, 10; Rafn, Ant. Amer., XXXVII, and 447-450; Avezac, Les
Iles fantastiques de l'océan occidental in Nouv. An. des
voyages et de science geogr., (1845), I, 293; MacCarthy, The voyage
of St. Brendan, in Dublin University Magazine (Jan. 1848), 89
sqq.
Fuente:
W.H. Grattan Flood
Traducido por Francisco M. Moreno del Valle
www.enciclopediacatolica.com/b/brendan.htm |
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