Influencia estética de las cofradías en la religiosidad popular andaluza
Por Aurora de la Torre
Doctora en Historia por la Universidad de Sevilla
Colaboradora en Padul Cofrade
Sevilla, 8 de agosto de 2025
En Andalucía, la cofradía no solo es un instrumento de culto: es también un lenguaje estético, simbólico y devocional que modela, desde hace siglos, la forma en que el pueblo siente y expresa lo sagrado. A través de pasos, palios, marchas y cultos, la religiosidad popular ha encontrado en las hermandades un cauce privilegiado para ritualizar, embellecer y compartir su fe.
1. Cofradías y pueblo: un vínculo histórico y estético
Desde su expansión en los siglos XVI y XVII, las hermandades y cofradías han actuado como intermediarias entre el culto oficial y la piedad popular. Su fuerza radica en haber sabido traducir la teología al lenguaje de las imágenes, el sonido, la escenografía y el rito.
Según recoge el profesor Manuel Jesús Roldán, “las cofradías son una síntesis del barroco emocional y del cristianismo cotidiano. Sus formas perduran porque son comprensibles y profundamente vividas por el pueblo”.
En este marco, la estética procesional —pasos, túnicas, flores, cera, bordados, música— no es mero ornamento. Es la expresión visible de una fe que necesita ser sentida, vista, olida y escuchada. El pueblo no solo cree: contempla, camina, viste y llora.
2. Tipologías procesionales: el orden de la emoción
La clasificación de los cortejos procesionales andaluces permite observar cómo la forma condiciona el fondo. El paso de Cristo (ya sea de misterio o crucificado), el de la Virgen (generalmente bajo palio), los tramos de nazarenos, acólitos, estandartes y bandas configuran una estructura donde cada elemento tiene un valor simbólico, litúrgico y narrativo.
Por ejemplo, el uso de la doble cuadrilla (costaleros de Cristo y de palio), las estaciones de penitencia al alba o el recurso a la oscuridad (como en la madrugada sevillana o en el Silencio granadino), revelan una conciencia estética de lo devocional: cada cofradía construye una dramaturgia propia del dolor, el consuelo o la gloria.
Clasificación por orden dentro del cortejo:
Nazarenos: Son los miembros de la cofradía que visten el hábito característico y preceden a los pasos.
Pasos: Son las imágenes religiosas que se portan en andas o sobre plataformas con ruedas (carrozas o tronos).
Bandas de Música: Acompañan musicalmente el cortejo, interpretando marchas procesionales.
Autoridades eclesiásticas o civiles: Pueden incluir sacerdotes, obispos, miembros de la hermandad y autoridades locales, cerrando el cortejo o con presencia destacada en determinados momentos.
Clasificación por tipo de cofradía:
Cofradías Penitenciales: Son las más comunes en Semana Santa, realizando estaciones de penitencia públicas.
Cofradías Sacramentales: Relacionadas con la celebración de la eucaristía.
Cofradías Marianas: Dedicadas a la Virgen María.
Otras: Incluyen cofradías cristológicas, santorales, de ánimas, mixtas y pasionarias, cada una con sus propias advocaciones y tradiciones.
Elementos adicionales:
Acompañamiento voluntario: En muchas procesiones, personas vestidas de calle se unen al cortejo como muestra de devoción.
Corporaciones de Vísperas: Algunas hermandades realizan procesiones previas a la Semana Santa, como las del Viernes de Dolores.
Corporaciones Agrupadas: En ocasiones, varias hermandades se unen para realizar procesiones conjuntas.
3. La estética del paso: entre arte sacro y teatro litúrgico
El paso de Semana Santa ha sido definido por algunos estudiosos como “el retablo barroco que camina”. No es una metáfora exagerada: ensamblajes dorados, figuras con anatomía realista, composición escénica, iluminación cenital y música incidental recrean una experiencia cercana al auto sacramental.
El trabajo de orfebres como Cayetano González, los talleres de bordado de Suay o Fernández y Enríquez, o las composiciones de Juan Velázquez García y Navarro Arteaga, siguen hoy alimentando esta estética barroca, donde el mensaje visual está pensado para conmover.
Como señala el historiador del arte Antonio Hernández Redondo: “en la estética del paso se da una fusión entre lo escenográfico, lo espiritual y lo antropológico. El pueblo contempla el misterio como quien asiste a una verdad que le pertenece”.
4. El palio: refugio de lo sagrado femenino
El palio no es solo una estructura ornamental: es el espacio simbólico donde lo mariano adquiere su lenguaje propio. El juego de bordados, candelería, manto, bambalinas y flores genera un cosmos de consuelo y ternura, donde la Virgen aparece como mediadora de luz, dolor y esperanza.
Su iconografía responde a cánones teológicos y emocionales. El rostro doloroso, el pañuelo, las lágrimas y la mirada alzada o baja responden a modelos visuales como la Mater Dolorosa barroca, pero también a la experiencia interior del pueblo andaluz, que ha aprendido a ver en María no solo a la Reina del Cielo, sino a la Madre del Pueblo.
5. Marchas fúnebres: sonido de lo sagrado
Pocas expresiones como la música procesional condensan tan bien la emoción colectiva. Desde la marcha Amarguras de Font de Anta (1919), considerada “la Saeta sin palabras”, hasta composiciones contemporáneas como La Madrugá, el repertorio cofrade ha creado una banda sonora que no solo acompaña, sino que construye devoción.
Cada marcha tiene su identidad estética: unas tienden al lamento, otras a la elevación, otras a la serenidad. Y cada una moldea el caminar del paso, el ritmo de los costaleros y el recogimiento del público. Es, como han dicho algunos cofrades, “el idioma que habla cuando el pueblo calla”.
6. Cultos internos: solemnidad íntima y estética contenida
Más allá de la calle, las cofradías cultivan una estética litúrgica propia en sus cultos internos: quinarios, novenas, triduos, besamanos o besapiés. En ellos se da una teatralidad más recogida pero igual de intensa: luces tenues, altares efímeros, exornos florales, incienso y música sacra.
Estos cultos permiten observar una teología visual del recogimiento, donde la cercanía física con la imagen favorece una espiritualidad del tacto, la mirada y el silencio. Lo visual no es adorno: es mediación.
Bibliografía
Roldán, Manuel Jesús. Las cofradías como fenómeno cultural en Andalucía. Sevilla: Universidad de Sevilla, 2014.
Hernández Redondo, Antonio. Imágenes en movimiento: arte y ritual en la Semana Santa andaluza. Córdoba: Almuzara, 2016.
García Luque, Ana. “El palio como iconografía emocional en el arte cofrade”. En: Revista de Estudios Marianistas, nº 28, 2021.
Sánchez Herrero, José. Religiosidad popular y liturgia en la Andalucía moderna. Sevilla: Fundación Machado, 2008.
Archivo musical de la Hermandad de la Macarena (Sevilla), sección “Marchas clásicas y contemporáneas”, consulta presencial 2023.
Anexos
Anexo I – Detalle iconográfico del paso de misterio
Paso de misterio de Jesús Despojado (Sevilla). Composición teatral del momento previo a la crucifixión, donde el dramatismo barroco se articula en el gesto y el color.
La iconografía se centra en Jesús, quien se muestra con una actitud orante, mirando al cielo, mientras es despojado por sayones. Un sayón le ofrece hiel, y otro juega con los dados para repartirse sus vestiduras, haciendo referencia al pasaje bíblico. Además, hay figuras de soldados romanos y un sayón que clava el INRI en la cruz.
Jesús Despojado de Sevilla. Programa Semana Santa 2017
Foto: Juan Valladares
https://shre.ink/tEJw
Anexo II – Imagen de palio completo en salida procesional nocturna
Palio de la Macarena (Sevilla), en su salida de la Madrugá. El uso del color verde, la candelería encendida y la orfebrería dorada generan una atmósfera única de luz, esperanza y solemnidad.
La salida del Palio de la Macarena durante la Madrugá sevillana es uno de los momentos más esperados de la Semana Santa. La imagen de María Santísima de la Esperanza Macarena, bajo su palio, recorre las calles de Sevilla en una noche mágica llena de fervor. La procesión, acompañada por miles de personas, parte de la Basílica de la Macarena y se extiende hasta altas horas de la madrugada.
Salida de la Esperanza Macarena en la Madrugá del Viernes Santo sevillano
Vozpópuli 2018
https://shre.ink/tEJ9
Anexo III – Partitura original de “Amarguras” (Font de Anta, 1919)
Fragmento de la partitura de “Amarguras”, considerada una de las marchas más representativas del dolor contenido y la estética musical cofrade.
100 años de «Amarguras» Onda Pasión 2019
https://shre.ink/tE0P
Nota de la autora
Esta investigación ha sido posible gracias al acceso a archivos parroquiales andaluces, entrevistas a orfebres y devotos, y consulta en colecciones museísticas. Las fotografías seleccionadas están protegidas por derechos reconocidos y se emplean con fines documentales.
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