por Inés Salvatierra
Colaboradora cultural – Padul Cofrade
Málaga, 7 de agosto de 2025
Mientras el incienso se evapora en la memoria y los templos se vacían de cortejos, las hermandades siguen activas en sus perfiles digitales. Instagram, convertido en altar efímero, también entra en modo verano. ¿Qué se publica cuando no hay procesiones? ¿Cómo se reconfigura el lenguaje visual de la devoción en julio y agosto? Este artículo explora el silencio fotogénico del calendario y las estrategias de comunicación estética durante la estación más calurosa del año.
I. La Semana Santa fuera de estación
A mediados de julio, los timelines cofrades muestran signos de pausa. Las fotos de pasos iluminados ceden paso a imágenes más relajadas: convivencias, grupos de acólitos en la playa, talleres de priostía o estampas del culto interno. Es lo que algunos community managers denominan “contenido de entretiempo”.
En palabras de Álvaro P.M., CM de una corporación malagueña con más de 17.000 seguidores:
“Agosto es mes de memoria y proyección. O miramos atrás —a la última salida— o lanzamos pequeñas señales de lo que vendrá. Pero lo importante es mantener la llama, aunque sea con luz tenue.”
El verano, en el ecosistema digital de las hermandades, no es tanto una interrupción como una mutación del ritmo narrativo. Se ralentiza la frecuencia, se relaja la forma, se humaniza la imagen.
II. Estética estival: menos oro, más sudor
Si en primavera el feed se llena de imágenes dramáticas —velas encendidas, miradas de dolor, contrastes barrocos—, el verano impone otra paleta: tonos cálidos, composiciones más horizontales, escenas menos coreografiadas. Lo devocional se torna cotidiano.
El uso de historias aumenta, especialmente en torno a convivencias, festivales veraniegos o noticias informales. El story se ha convertido en el canal “menor” —pero no menos importante— de comunicación devocional: fugaz, sin solemnidad, próximo.
III. Tipologías del post veraniego
Un análisis de 50 cuentas andaluzas de hermandades (desde Cádiz hasta Almería), entre julio y agosto de 2024, permite identificar cinco tipos principales de publicaciones:
Tipología
Frecuencia (%)
Ejemplo destacado
Memoria visual de la última salida
32%
Galerías de Semana Santa con textos reflexivos
Vida de hermandad
26%
Ensayos, convivencias, limpieza de enseres
Culto interno
18%
Misas, altares de verano, novenas
Archivo histórico
14%
Fotos antiguas, negativos restaurados
Contenido promocional
10%
Carteles, boletines, venta de merchandising
Tabla elaborada a partir del análisis manual de cuentas oficiales y sus publicaciones entre 1 julio – 31 agosto 2024.
Algunas hermandades incluso aprovechan el verano para presentar su proyecto gráfico del próximo carte, difundido en teaser stories con encuestas o filtros personalizados.
Costaleros de la hermandad del Cerro, en Sevilla, se hacen un selfie. Efe. https://shre.ink/tznd
IV. Los cuerpos detrás del perfil
Los CM cofrades —casi siempre jóvenes, multitarea y voluntarios— son también narradores visuales del verano. En conversación con Paula G.C., encargada de comunicación de una hermandad cordobesa:
“El verano es nuestra pretemporada. Aprovechamos para experimentar: reels musicales, detrás de cámaras, uso de IA para restaurar fotos antiguas... Es un laboratorio silencioso.”
Y añade con una sonrisa:
“Eso sí, nunca se nos ocurriría publicar algo en chanclas. Hay un código estético incluso en agosto.”
Virgen del Carmen, patrona de Rute. 15 de agosto de 2022
Radio Rute https://shre.ink/tRV9
V. Apuntes finales: la devoción también se reinventa al calor
Instagram, como reflejo de la cultura visual cofrade, no descansa. Simplemente muta: se vuelve más íntimo, más lento, más humano. Las publicaciones veraniegas revelan un mundo que no se apaga, sino que aprende a respirar distinto. Como una candelería que se deja consumir más despacio, con luz más baja, pero con la misma intención: sostener la mirada de la fe.
Bibliografía
Moreno, F. (2022). La imagen digital de la fe. Sevilla: Ediciones Baratillo.
Salazar, M. (2021). “Comunicación religiosa en redes: entre la liturgia y el like”, en Revista de Cultura Visual y Religión, nº 18.
Entrevistas personales realizadas a Álvaro P.M. (Málaga) y Paula G.C. (Córdoba), julio de 2025.
Análisis de cuentas oficiales de hermandades en Instagram (julio-agosto 2024), muestreo manual realizado por la autora.
Romero, C. (2020). Religiosidad popular y cultura digital en Andalucía. Málaga: CEDMA.
Anexos
Anexo I
Entrevista a Laura Pérez, fotógrafa cofrade y documentalista visual
Entrevista realizada por Inés Salvatierra para Padul Cofrade, julio 2024
Inés Salvatierra (IS): Laura, tu trabajo documental destaca por capturar la Semana Santa desde perspectivas poco habituales, incluyendo los actos veraniegos. ¿Cómo influye la luz y el calor del verano en tu manera de fotografiar la devoción?
Laura Pérez (LP): El verano impone una luz muy intensa y cálida que modifica por completo la atmósfera visual. El calor añade una textura que casi puede sentirse en las fotografías, con sombras marcadas y colores vibrantes. Esto exige ajustar el enfoque para captar no solo la estética sino también la sensación del momento: la fatiga, la alegría, la pausa. Creo que el verano nos muestra una faceta más humana y cotidiana de la devoción, que complementa la solemnidad de la Semana Santa tradicional.
IS: En redes sociales, la fotografía cofrade está en auge, especialmente en verano. ¿Cómo valoras ese fenómeno?
LP: Las redes democratizan la imagen y permiten una difusión más amplia, pero también plantean el reto de mantener la autenticidad. A veces se priorizan imágenes impactantes o superficiales que pueden desvirtuar la profundidad espiritual. Mi intención es equilibrar la belleza con la verdad, para que la imagen sea memoria y reflexión, no solo consumo rápido.
Anexo II
Entrevista a Miguel Sánchez, costalero y responsable de formación en la Hermandad del Carmen de Málaga
Entrevista realizada en junio 2024
Padul Cofrade (PC): Miguel, ¿cómo se adaptan los ensayos y la preparación física de los costaleros en verano?
Miguel Sánchez (MS): En verano cambiamos los horarios para evitar las horas de más calor. Los ensayos suelen ser nocturnos o en lugares ventilados, con pausas frecuentes y mucha hidratación. Pero la dedicación y el compromiso permanecen intactos. También aprovechamos esta época para fortalecer la camaradería con actividades de convivencia, que son esenciales para la cohesión del grupo.
PC: ¿Qué importancia tienen estas actividades para la vida cofrade fuera de Semana Santa?
MS: Son fundamentales. La devoción no se limita a la semana de procesiones. En verano se vive desde la fraternidad, la formación y el contacto diario, lo que mantiene viva la fe y prepara el espíritu para la siguiente estación.
Anexo III
Entrevista a Inés Salvatierra, colaboradora cultural de Padul Cofrade
Entrevista interna Padul Cofrade, agosto 2024
Padul Cofrade (PC): Inés, ¿qué cambios ves en el lenguaje visual de la devoción durante el verano?
Inés Salvatierra (IS): Durante el verano las imágenes que se comparten son más espontáneas, menos formales. Se muestran ensayos, detalles cotidianos, rostros sin túnicas… Esto humaniza la devoción y atrae a públicos más jóvenes a través de narrativas visuales frescas y directas. La estética se vuelve más natural y menos teatral, reflejando una fe vivida en el día a día.
PC: ¿Cómo influye esta renovación estética en el futuro del mundo cofrade?
IS: La imagen es clave para construir identidad. Esta mirada renovada enriquece la tradición, incorporando nuevas voces y sensibilidades sin perder el respeto ni la profundidad. Es un equilibrio delicado, pero necesario para que la devoción siga viva y conectada con las nuevas generaciones.
Nota de la autora
Escribo este artículo desde la doble condición de observadora digital y fotógrafa de lo cofrade. Creo en la estética como vía de conexión entre generaciones, y el verano me parece un tiempo hermoso para mirar sin urgencia. Me conmueve ver cómo las hermandades aprenden a narrarse incluso cuando no procesionan. La luz del verano también es sagrada.