La Borriquilla abre su XXV Aniversario Fundacional con un amplio programa de cultos, formación y actos extraordinarios
Francisco Molina Muñoz
Padul, 24 de julio de 2026
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y Nuestra Señora del Valle presentó este jueves, 23 de julio, el logotipo conmemorativo diseñado por Cristóbal Juárez Soto y el calendario que marcará los próximos meses de celebración
El intenso calor de estos días no invitaba precisamente a salir a la calle. Aun así, a las doce del mediodía de ayer, jueves 23 de julio, los salones parroquiales de Padul fueron reuniendo a hermanos, vecinos y personas cercanas a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y Nuestra Señora del Valle. Había una razón que podía más que las altas temperaturas: conocer cómo va a celebrar La Borriquilla sus primeros veinticinco años de historia.
La convocatoria suponía, en realidad, el punto de partida público de una conmemoración muy especial para la corporación paduleña. Veinticinco años después de aquel 30 de mayo de 2001 que figura como fecha fundacional, la Hermandad encara una efeméride que quiere servir para mirar atrás, recordar el camino recorrido y, al mismo tiempo, proyectarse hacia el futuro.
Al acto asistieron el párroco de Padul, la alcaldesa de la localidad, representantes de medios de comunicación y un nutrido grupo de hermanos y público que quiso acompañar a la Hermandad en una mañana especialmente significativa.
La presentación corrió a cargo del Hermano Mayor, Andrés Rejón Sánchez, encargado de dar a conocer tanto la imagen que identificará esta celebración como el programa de actos elaborado para los próximos meses.
Una imagen para veinticinco años
Uno de los momentos centrales de la mañana fue la presentación del logotipo oficial del XXV Aniversario Fundacional, obra del hermano Cristóbal Juárez Soto.
La composición parte de una cruz de ocho puntas en tonalidades rojizas sobre la que aparecen varios de los elementos que identifican visualmente la celebración. En uno de sus brazos puede leerse el lema latino «Christus Vincit», mientras que en la parte superior aparece el anagrama mariano.
Sobre la cruz se disponen una palma y una rama de olivo, referencias que enlazan de manera inmediata con el Domingo de Ramos y con la propia identidad de una hermandad conocida popularmente en Padul como La Borriquilla.
Bajo el emblema aparece la leyenda «XXV Aniversario. Hermandad de La Borriquilla. Padul», configurando una imagen sencilla y reconocible que acompañará a la corporación durante toda la conmemoración.
No se trata únicamente de añadir un distintivo a carteles, documentos o convocatorias. El logotipo pasa a convertirse desde ahora en la imagen común de un aniversario que reúne una parte importante de la historia reciente de la Semana Santa de Padul.
De la historia de la Hermandad a la calle
Tras descubrir la imagen conmemorativa, Andrés Rejón Sánchez fue desgranando el programa del XXV Aniversario, concebido con actividades de muy distinta naturaleza. Habrá memoria histórica, cultos, procesiones extraordinarias, formación, música, caridad y una presencia especialmente destacada de los dos titulares de la Hermandad.
El calendario presentado está compuesto por nueve grandes bloques, comenzando precisamente con el acto celebrado este 23 de julio.
La siguiente cita llegará en septiembre, cuando el Patio del Ayuntamiento de Padul acoja una exposición histórica de la Hermandad.
Será una oportunidad para detenerse en ese cuarto de siglo de recorrido y recuperar documentos, fotografías y momentos que forman parte de la vida de la corporación. Una historia todavía cercana en el tiempo, con muchos de sus protagonistas presentes, pero suficientemente amplia como para haber dejado ya un importante patrimonio material, gráfico y, sobre todo, humano.
«Dejad que los niños se acerquen a mí»
Especial significado tendrá la jornada programada para el 11 de octubre, bajo el lema evangélico «Dejad que los niños se acerquen a mí».
A las 10:30 horas tendrá lugar el traslado del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Victoria hasta la Carpa Municipal. El cortejo contará con la participación de los niños de los diferentes cursos de catequesis y estará acompañado musicalmente por el coro parroquial.
A las 12:00 horas, la Carpa Municipal acogerá la Eucaristía conmemorativa del XXV Aniversario Fundacional.
La jornada no terminará ahí. Por la tarde, a las 19:30 horas, tendrá lugar el traslado extraordinario del paso de misterio hasta la Casa de Hermandad, nuevamente con acompañamiento musical.
Se plantea, por tanto, como uno de los días de mayor contenido simbólico del aniversario: la Hermandad celebrando sus veinticinco años junto a los más pequeños y haciendo partícipe de esa celebración al conjunto del pueblo.
Nuestra Señora del Valle, en procesión extraordinaria
Otra de las fechas marcadas especialmente en el calendario será el 24 de octubre.
Ese día, a las 20:00 horas, tendrá lugar una Procesión Extraordinaria de Acción de Gracias de Nuestra Señora del Valle, con salida desde la Casa de Hermandad.
La presencia extraordinaria de la titular mariana en las calles será uno de los momentos más esperados de un programa en el que la Hermandad ha querido dar su propio espacio tanto al Señor de la Victoria como a Nuestra Señora del Valle.
La procesión tendrá además ese carácter de acción de gracias que atraviesa buena parte de la programación: no solamente celebrar que han transcurrido veinticinco años, sino agradecer todo cuanto ha ido haciendo posible la continuidad de aquella iniciativa que comenzó en 2001.
Formación para mirar también hacia dentro
El aniversario no quedará limitado a los grandes actos externos. La Hermandad ha reservado noviembre para abordar cuestiones relacionadas con la realidad actual de las cofradías.
El 14 de noviembre, la Casa de Hermandad acogerá una primera charla dedicada a «Juventud, igualdad, mundo costalero y las hermandades en el seno de la Iglesia».
Una semana más tarde, el 21 de noviembre, llegará una segunda convocatoria con un asunto directamente relacionado con la forma en que las hermandades cuentan hoy su propia realidad: «Contar la fe: el papel del periodismo en el mundo cofrade».
Dos encuentros que abren el aniversario al diálogo y que incorporan al programa una vertiente formativa, junto a los cultos y celebraciones públicas.
Cristo Rey y el Señor de la Victoria
El mismo fin de semana del 21 y 22 de noviembre tendrá como protagonista a Nuestro Padre Jesús de la Victoria.
Coincidiendo con la festividad de Cristo Rey, la Iglesia Parroquial acogerá los cultos y besapiés al Señor de la Victoria, otra de las citas principales del aniversario.
De esta forma, noviembre reunirá formación y culto en apenas unos días, haciendo visible que la conmemoración ha sido planteada desde distintas vertientes de la vida interna de la Hermandad.
Diciembre cerrará el aniversario
La recta final llegará en diciembre.
El día 18 de diciembre, la Iglesia Parroquial será escenario del concierto benéfico «Luz de Esperanza y Caridad», incorporando al programa la dimensión solidaria que también forma parte de la actividad de las hermandades.
Ese mismo día comenzará el Besamanos Extraordinario con motivo del Día de la Esperanza, que se prolongará durante las jornadas del 18 y 19 de diciembre.
Será Nuestra Señora del Valle quien cobre entonces especial protagonismo, coincidiendo con una fecha profundamente vinculada a la devoción mariana.
Finalmente, el 19 de diciembre, la celebración de una Eucaristía de clausura y acción de gracias, en la Iglesia Parroquial, pondrá oficialmente el broche al programa conmemorativo.
Veinticinco años que también son parte de Padul
La mañana de ayer fue, por tanto, algo más que la presentación de un logotipo y un calendario.
En los salones parroquiales estaban representados muchos de los que han contribuido de una manera u otra a que La Borriquilla haya llegado hasta aquí. Algunos estuvieron desde aquellos primeros pasos; otros se incorporaron después. También había nuevas generaciones que han recibido una Hermandad ya consolidada y que tendrán la responsabilidad de continuar escribiendo su historia.
Y quizá ahí esté una de las claves de este XXV Aniversario.
Veinticinco años son suficientes para mirar hacia atrás con perspectiva, pero demasiado pocos para pensar que la historia está terminada.
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y Nuestra Señora del Valle inicia ahora varios meses especialmente intensos. Exposición, procesiones extraordinarias, niños, formación, cultos, música, caridad y acción de gracias irán construyendo una celebración que terminará en diciembre, pero que tiene como punto de partida aquel 30 de mayo de 2001.
Ayer, mientras fuera el calor apretaba con fuerza en Padul, dentro de los salones parroquiales comenzaba oficialmente a escribirse el capítulo de los veinticinco años de La Borriquilla.